Después de acabar…
Quizás sea algo común, algo que les ocurre a todos, así lo creo yo. Después de acabar se viene el “bajón”, esa sensación de vacío acompañada de sentimientos que son difíciles de explicar, pero que te dejan una extrañeza profunda con tu propio ser. Alguna vez alguien me dijo que después de acabar se perdía la “magia”, de existir eso, creo que más bien se encontraría en nuestros sentimientos y no el término de un acto. Después de acabar vienen los cuestionamientos, las reflexiones y el aspecto retrospectivo, del cual inevitablemente siempre recordamos lo peor, aquello que juega con nuestras mentes y que de un modo u otro persigue nuestras vidas. Es el momento de los traumas, de los recuerdos amargos, de la culpabilidad.
Sin embargo, presuntuosamente me atrevería a decir que esto ocurre en todo aspecto de la vida. Cuando uno termina un proyecto o alcanza una meta, también vive ese sentimiento de ocioso, cuando se alcanzan grandes glorias vienen de la mano penurias. Por lo menos, así lo he vivido yo.
A pesar de esto, después de acabar siempre viene una pregunta ¿y ahora qué?, quizás esto es más que una interrogante; es una invitación a encontrar nuevos caminos, nuevas esperanzas y nuevos deseos. A veces creo que así debe ser la muerte y pienso que por eso me gusta tanto y me es inevitable, acabar.
Escrito por Andrés

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